Profesiones del futuro: una realidad del presente ¿Estás preparado?

Escrito por Amaury González

Las profesiones del futuro llegaron ya y llegaron bailando cha cha chá, como dice la canción. Los trabajos del futuro constituyen hoy una realidad emergente y vigorosa, que abre todo un crisol de oportunidades laborales para las cuales hay que prepararse. No obstante, la mentalidad de la mayoría de la sociedad parece estar anclada aún en la Era Industrial de los ingenieros, abogados y médicos.

¿Acaso hablamos de la desaparición de las profesiones liberales? En lo personal, creo que un abogado mercantil, un ingeniero civil y un médico internista –por ejemplo− tienen aún que hacer en el mundo. No obstante, el mundo atraviesa una serie de cambios propulsados por factores económicos, demográficos y tecnológicos –entre otros−, que están generando una notable brecha existencial y mental entre el “pensamiento siglo XX” y el panorama que el nuevo siglo esboza en el horizonte.

En otras palabras, ha aparecido frente a nosotros un mundo de posibilidades laborales 3.0 en un contexto mental 2.0. Es decir, existen profesiones con futuro y profesiones sin futuro, ocupaciones emergentes que muchos desconocen y trabajos en decadencia para los que much@s quieren seguir preparándose.

Para aclarar el concepto, las profesiones emergentes o trabajos del futuro son aquellas que hace diez años prácticamente no existían.

Ahora, puntualicemos dos cosas:

– Conocer cuáles son las profesiones del futuro en el mundo es una actividad clave del presente. Constituyen lo nuevo, lo que está en plena expansión. Por tanto, cada vez tienen más demanda en un contexto con poca oferta, lo cual significa mejor paga.

– Este boom de carreras del futuro ocurre en un contexto de insatisfacción y descontento generalizado con el mundo laboral existente. En un planeta y en una sociedad mundial que está cambiando su frecuencia vibratoria, alcanzar el éxito profesional trabajando para una empresa cada vez tiene menos sentido, como veremos.

Además, diversos estudios indican lo que siempre nos han dicho las diversas tradiciones espirituales: todos tenemos un propósito en la vida, una misión que vinimos a cumplir en función de los talentos que nos fueron dados para servir a la humanidad. Un ejemplo de esto es el estudio realizado por Richard Easterlin, que data de 1974, el cual defiende la idea según la cual una vez hemos satisfecho nuestras necesidades básicas, dedicar más tiempo a ganar más dinero pierde sentido de cara a la felicidad.

Y es que, si bien el dinero desempeña un rol apreciable para tener una vida con bienestar y lifestyle, ¿Quién dice que el dinero garantiza la felicidad?

Sin duda, este es uno de los mitos subyacentes a la moderna sociedad capitalista, mito que puede ser frustrante y que parte de un error fundamental: para ser feliz hay que tener, y en particular tener mucho dinero.

Toda sociedad genera un tipo de mentalidad, tal como lo planteó el escritor francés Michel Houellebecq, quien afirma que el hombre moderno-occidental llegó a definirse por el lugar que ocupa en el sistema de producción. Así, en una sociedad obsesionada con producir (una producción, por cierto, que no ha logrado satisfacer las necesidades básicas de las mayorías), las nociones de éxito profesional, valor personal y felicidad tienden a fusionarse.

Pero, cabe preguntarse, ¿tiene realmente algo que ver mi valía como persona con el éxito profesional? ¿Acaso todos los que no logran ser gerentes, directores o presidentes son unos “lossers”? ¿Convienes conmigo en la respuesta? No obstante, ahora las cosas están cambiando.

Como veremos, el éxito profesional –y en la vida− se está relacionando más con lograr desarrollar una vida con propósito y lifestyle, conceptos más relacionados con la satisfacción de servir a la gente haciendo lo que te gusta, sin horarios ni jefes, que con escalar posiciones en el organigrama piramidal de una empresa.

El desencanto laboral: señal clara del futuro del mundo

Frustración, infelicidad e insatisfacción. Este es el estado emocional predominante en el 87% de la población mundial. Esto ocurre en el sector del trabajo tradicional, donde los ingresos y la satisfacción caen estrepitosamente. No obstante, el 66% de los freelancers de Estados Unidos no solo ganaron más que el año anterior, sino que el 85% afirmó estar feliz y motivado con su trabajo.

Cuando leí estos datos, talvez a ti te pasó algo similar, recordé esas frases que todos escuchamos de nuestros padres o “personas mayores y experimentadas” cuando estábamos pequeños o estudiábamos en la preparatoria:

– Tienes que estudiar una carrera que de plata (“que tenga salida” en España)

– Estudia una carrera seria en una universidad seria, gradúate, y busca empleo en una buena empresa.

Pero hay más datos. De la mano del vertiginoso cambio tecnológico y su impacto en el mundo laboral, ha surgido un grupo de “profesiones mejor pagadas” que no existían hace pocos años. Mientras tanto, los empleos peor remunerados se desvanecen sin pausa bajo el tsunami de las nuevas tecnologías.

Este desvanecimiento, dicho sea de paso, vendrá con todo. Así lo indica el citado informe del Foro Económico Mundial, que habla de La tormenta perfecta que sufrirá el empleo en cinco años. De acuerdo al estudio, de la mano de la IA y la robotización creciente, se perderán 7 millones de empleos en 15 países del mundo desarrollado, de los cuales 5 millones se perderán definitivamente.

De aquí en adelante, si te gusta el cine cyberpunk, puedes darle rienda suelta a tu imaginación y empezar a vislumbrar las más insólitas innovaciones técnicas y verte trabajando codo a codo con un amigo cibernético. De acuerdo a otro estudio, esta vez elaborado por la corporación IDC, el impacto de estas innovaciones no solo dará lugar a las profesiones del futuro, sino a toda una nueva cultura laboral.

El papel de la Universidad: esa institución del siglo XX industrial

Una de las cosas que siempre nos decían en los ochenta (soy de finales de los setenta), era que los estudios universitarios eran imprescindibles para “enfrentarte al mundo“ o, “triunfar en el mundo real”. Talvez en ese contexto tenía sentido la idea, aparte de la buena intención que siempre está presente. Pero ya la revolución digital estaba en marcha y treinta años después esta transformación ha dejado desubicada a la universidad.

Siempre he defendido la idea según la cual la universidad no es el único espacio para aprender y adquirir conocimientos. Y después del surgimiento y expansión de Internet, ¿quedará alguna duda sobre esto? No cabe duda que una de las dimensiones críticas del cambio que atravesamos está en el sistema educativo tradicional (hijo de la primera revolución industrial) y que muchas de las ocupaciones sin futuro están ligadas a este viejo sistema.

Ya ni siquiera se trata de rebeldía o mero futurismo, se trata de una realidad tangible que se expresa con elocuencia en las tasas de paro juvenil que presentan países como España. Como ya lo puedes ver, se trata de un sistema que produce un “profesional sin futuro”, bien preparado desde esa perspectiva pero que en el mejor de los casos pasará a engrosar las filas de ese 87% que se siente infeliz con su trabajo.

Veamos algunos datos sobre la situación de España, donde por cierto florece en paralelo un maravilloso movimiento emprendedor:

– Empecemos diciendo que España es el país con más “ninis” (ni estudian ni trabajan) de la Unión Europea. Si esto suena preocupante, veamos lo que sigue.

– En 2014, el desempleo entre los jóvenes recién graduados alcanzó el 56,6%, y cuatro años después el 35,6% seguía en paro.

– Un año después de recibir el ansiado título, el 51,5% de los que encontraban trabajo se ocupaban en empleos que demandaban una cualificación por debajo de la obtenida en sus estudios. Cuatro años después, el 44,5% se encontraba en la misma situación. Por un momento, imaginemos la frustración.

– Para septiembre de 2017, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señalaba que el paro juvenil en España alcanzaba el 38,6%, el mayor entre los miembros de esta organización, cuya media es de 11,9%.

– Según este mismo informe, España también ostenta el mayor paro entre los mayores de 25 años, con un 15,6%.

Frente a este panorama, no es de extrañar que la emigración española haya tocado sus máximos históricos con 2.4 millones de españoles viviendo en el extranjero. Pero, en este punto habría que agregar algo bastante interesante: de esos 2.4 millones de españoles un apreciable 67% son nacionalizados. Esto significa que, de esta cantidad, solo 794.209 personas son nacidas en España.

Ajá, Amaury, pero, ¿qué tiene esto de interesante?

Pues el hecho de que el primer y tercer destino elegido por este contingente de españoles nacionalizados, ahora emigrantes, fueron Argentina y Venezuela. Así lo expone Carlos Molina en artículo de marzo de 2017, el cual deja claro que en 2009, 300.376 recalaron en Argentina y 158.122 en Venezuela.

Otro dato curioso, es que Cuba figura en 2017 como el sexto destino con más emigrantes españoles, con 134.677.

Volviendo al tema, si bien estos datos podrían sugerir que en España se han tomado algunas malas decisiones relacionadas con la economía y la política (si eres un lector español, me gustaría tu comentario), en la trastienda de la situación podemos encontrar una realidad casi global: el sistema educativo imperante ha dejado de responder a las nuevas necesidades del mundo.

Dicho de otro modo: bien entrado el siglo XXI, muchos países siguen preparando a sus jóvenes para el siglo XX. Y como cabe esperar, lo hacen bajo paradigmas científicos obsoletos de una era por la que ya se siente nostalgia.

El propósito: base de las profesiones del futuro

“…Como sabemos, sin propósito no existiríamos. Propósito fue lo que nos creó, propósito lo que nos conecta, propósito lo que nos impulsa, lo que nos guía, lo que nos controla. Es el propósito lo que define, propósito lo que nos une…”

Agente Smith a Neo, en Matrix Reloaded (2003)

Dice la Ley del “Dharma”, la séptima de las leyes espirituales del éxito de Chopra, que todos tenemos un propósito en la vida, “un don único o talento especial para ofrecer a los demás”. Así, cuando combinamos ese talento con el servicio a los demás salta la chispa de la abundancia y cumplimos la meta de todas las metas. La vida se convierte en júbilo y felicidad.

Recuerda que eres un ser magnífico y poderoso con dones y talentos únicos, y que estás en el mundo para ofrecerlos a la humanidad. Ese talento es algo que te apasiona, que te mueve, y lo más probable es que no lo estés practicando en tu actual trabajo. Por eso, muchas personas cambian de carrera en el último año, o renuncian a un trabajo estable y bien pagado en una empresa transnacional.

Estas personas buscan darle propósito a su vida. Esto es, significado, inspiración, trascendencia. El propósito es lo que nos conecta, nos guía, nos impulsa, como dice el empecinado agente Smith.

Esto tiene relevancia también a nivel empresarial. Según Gallup, el 58% de las empresas que definieron un propósito tuvieron un crecimiento superior al 10% en los últimos tres años. También, el 85% de las empresas que se enfocaron en un propósito tuvieron beneficios, mientras que el 42% de aquellas con un propósito claro, reflejaron pérdidas. La relación del significado con la abundancia salta a la vista.

Asimismo, desde la perspectiva individual, el estudio citado indica que el 73% de las personas que ejercen su profesión con un propósito se sienten satisfechas con el trabajo que hacen. Esto me hace pensar que las mejores profesiones del mundo venidero serán aquellas que conecten con el talento, el significado y el propósito. Incluso, las nuevas ocupaciones tenderán a incorporar en sí mismas un nuevo significado: trascender el sistema educativo tradicional.

Es un hecho: el sistema educativo tradicional es un generador de frustración e infelicidad. Y no es porque sus autoridades sean malas o sadomasoquistas, sino que se trata de un sistema creado para preparar a la gente para la producción y el consumo y no para fomentar su creatividad o propiciar el descubrimiento de su vocación.

Se trata de un sistema que se construyó una aureola de prestigio a su alrededor, con sus jerarquías y dioses, pero hecho para los buenos y no para los felices.

Así, sumar titulaciones, post-grados, másteres, doctorados, post-doctorados, puede crear cierta sensación de seguridad; pero no garantiza encontrar un espacio para que hagas tu aporte fundamental al mundo y cumplas tu misión de vida. Por eso el emprendimiento online me parece tan maravilloso, porque ofrece la posibilidad de convertir tu talento en un servicio con el potencial de ayudar a mucha gente. ¿Qué hay que aprender muchas cosas? Pues sí, pero de una forma mucho más libre y fluida.

Recordemos algo: vivimos en un mundo en crisis, lo que significa una sociedad que se está transformando, donde las viejas ocupaciones conviven con nuevas labores que podemos calificar sin dudas como los empleos del futuro. En este contexto, no nos extrañe que empecemos a ver sectores deprimidos donde reina la escasez, junto a novedosos emprendimientos potenciados por nuevos perfiles y generadores de abundancia.

El trabajo freelance y la tribu de los knowmadas digitales

La otra cara del panorama depresivo que ofrece el mundo laboral tradicional es el trabajo freelance. ¿Qué es un freelancer? Es ante todo un trabajador independiente, que no cumple un horario en los espacios de una institución o empresa pero que realiza trabajos para estas de forma autónoma.

Freelancer-profesionales-del-futuro

Se trata de una modalidad laboral que ha crecido vertiginosamente durante los últimos años, posibilitada por el uso masivo de las nuevas tecnologías. Por eso, cuando hablamos de los trabajos del futuro es imprescindible hablar de los empleos cuyos procesos se resuelven con una conexión a Internet. Es en este contexto donde nace el knowmad y el nomadismo digital.

Cuando a la independencia del freelancer le sumamos la diversificación y reinvención laboral, el talento, la versatilidad y la adaptabilidad, tenemos un knowmada digital. El término “Knowmad” se le atribuye a John Moravec, quien definió a esta tribu de laborantes del futuro como individuos con habilidades y capacidades que les permiten adaptarse a “retos y entornos de trabajo cambiantes”.

Hablamos de un neologismo anglosajón que une dos palabras: know, de conocer, y nomad, de nómada. El significado salta a la vista: nómada del conocimiento, un profesional del futuro en aprendizaje permanente, en sintonía con las tendencias científicas, tecnológicas y laborales del momento y, ante todo, un emprendedor. Se trata de alguien capaz de reinventarse y de vivir haciendo lo que le gusta desde cualquier lugar donde pueda conectarse a la red.

En suma, un knowmad es un emprendedor del conocimiento.

Datos recientes hablan del freelance o knowmad como el protagonista de la economía globalizada que florece entre las ruinas del viejo sistema económico articulado a la vieja universidad. Por ejemplo, entre 2014 y 2016 la contratación de este personal, así como de startups y PYMES aumentó notablemente, duplicándose en sectores como las finanzas y creciendo en muchos otros.

Pero veamos más datos: los trabajadores freelancers en Reino Unido llegaron a dos millones, contingente que produjo 117 billones de libras en esa economía, erigiéndose como el grupo de mayor crecimiento desde 2008. Así lo indicó el estudio “Small Business Research Centre”, realizado en la Universidad de Kingston en 2017.

En el caso de Estados Unidos, el ejército de independientes llegó a los 55 millones, lo cual significa el 35% de los trabajadores de ese país, quienes aportaron un trillón de dólares a la economía de ese país.

Pero, ¿Se sienten bien con su trabajo estos trabajadores knowmadas?

Según el mismo estudio, el 66% afirmó que el trabajo online ha crecido año tras año, y un destacado 58% dijo sentirse feliz y motivado con su trabajo. Entonces, ¿qué profesiones tienen futuro? Estos datos parecen sugerir claramente un camino, por cierto bastante relacionado con el mundo online.

El estudio también destaca las 10 razones principales que suman cada vez más profesionales al ejército de knowmadas:

– Pasar más tiempo con mi familia: 65%.

– Trabajar en mi pasión o encontrar mi propósito: 68%.

– No depender de una oficina: 68%.

– Independencia financiera: 68%.

– Tener un horario flexible que me deje tiempo para disfrutar de mis otras pasiones: 69%.

– Escoger mis propios proyectos: 70%.

– Poder realizar el trabajo desde cualquier lugar: 72%.

– Flexibilidad laboral: 73%.

– Ser mi propio jefe: 77%.

Otro estudio reciente, esta vez realizado por la compañía especializada en selección de personal “Hudson”, indica que el candidato laboral emergente es alguien bien preparado técnicamente, abierto a los nuevos conocimientos y con una alta dosis de motivación. Así lo destaca Alexis de Bretteville, directivo de Hudson, quien añade que la preocupación por la seguridad laboral será cosa del pasado con la nueva tribu emergente de freelancers, trabajadores independientes que saben que sus habilidades se cotizan muy bien en un mercado en plena digitalización.

La encuesta de Hudson arrojó también estos interesantes datos:

– Un 67% de los jóvenes entre 16 y 34 años tienen preferencia por convertirse en emprendedores. En el resto de edades, alcanza el 46%.

– Un 56% de los jóvenes se inclinan por desarrollar una carrera profesional que sea por proyectos, algo bastante diferente a la visión de nuestros padres de vincularse a una empresa hasta la jubilación.

– La tendencia impacta hasta la forma de buscar candidatos: en un mundo tecnológica, comercial y laboralmente en transformación, la actitud y la personalidad de valora mucho. En particular, la adaptabilidad y las ganas de aprender, así sepas mucho de algo o algo de mucho.

Aquí surge una buena pregunta: ¿Cuáles son las habilidades que requieren las profesiones del futuro?

Estas son las habilidades que requieren los trabajos del futuro

De acuerdo al citado informe del FEM, las habilidades con más demanda y crecimiento hasta el 2020 serán:

  • Habilidades cognitivas (15% demanda y 52% de crecimiento).
  • Resolución de problemas complejos (36% demanda y 40% de crecimiento).
  • Habilidades en sistemas (17% demanda y 42% de crecimiento).
  • Habilidades en procesos (18% demanda y 39% de crecimiento).
  • Habilidades sociales (19% demanda).

Interesante observar que las habilidades cognitivas serán las de mayor crecimiento (aprendizaje constante), y la de mayor demanda la resolución de problemas complejos.

En los últimos lugares encontramos a las habilidades físicas, porque son las que requieren de menos habilidades cognitivas y por tanto son del grupo de profesiones que desaparecen en el futuro.

Las inteligencias más importantes para los empleos del futuro

El universo que se abre frente a nosotros requiere de ciertas habilidades pero también de ciertos tipos de inteligencia. Siguiendo el estudio del FEM, y a partir de las tipologías de inteligencia establecidas por Howard Gardner en 1983, las capacidades intelectuales clave que demandarán las profesiones mejor pagadas y con propósito son:

Inteligencia Lingüística: aquí entramos nosotros, los escritores, redactores y copywriters, así que si eres de la tribu puede estar tranquil@.

Inteligencia Espacial: la inteligencia de los jugadores de ajedrez, pero también la de los diseñadores gráficos o web.

Inteligencia Musical: la música es una herramienta emocional poderosa y muy útil en el marketing, así que instrumentistas, compositores, productores, ¡a prepararse!

Inteligencia Interpersonal: en un mundo en transición donde todo cambia vertiginosamente, las capacidades relacionales serán cada vez más valoradas: atención coachs, mentores, terapeutas, etc.

Inteligencia-espacial-profesiones-del-futuro

¿Cuáles son los factores que están generando las carreras del futuro?

Básicamente son dos: las nuevas tecnologías y los cambios socioeconómicos y culturales que vive el mundo.

Un análisis muy interesante sobre los factores y tendencias que definirán el mundo laboral del futuro lo ofrece Jacob Morgan, un escritor futurista que se ha dedicado a estudiar las tendencias delinean las ocupaciones del futuro. Morgan es autor de The Future of Work (Wiley), un libro que anticipa como será la dinámica de empresas, trabajadores y el mundo laboral en las décadas por venir. A pesar del optimismo que caracteriza al autor, afirma que el desempleo será un problema considerable y que el desafío estará en la capacidad de reinvención.

En entrevista con El Confidencial, Morgan planteó las 5 tendencias que definirán el nuevo mundo del trabajo y, por tanto, el mundo de las ocupaciones emergentes o profesiones del futuro:

1- La movilidad que permite el trabajo conectado a la red. Primero fue el teletrabajo, ahora es el trabajo con completa libertad geográfica.

2- La creciente interdependencia y desaparición de fronteras que produce la globalización. Las nuevas tecnologías desdibujan fronteras culturales, económicas, idiomáticas, etc.

3- Los nuevos comportamientos. La nueva generación (millenials) nació prácticamente conectada, y son la vanguardia de las nuevas actitudes y comportamientos frente a las tecnologías y al mundo laboral.

4- El impacto que este contingente tendrá en la cualidad de la fuerza de trabajo mundial, ya que serán el 50% de la fuerza laboral en 2020 y el 75% en 2025. Su esencia colaborativa, comunicativa e innovadora tendrá un impacto importante en para el futuro del mundo del comercio, la producción y la sociedad mundial.

5- Como apunté al principio: las nuevas tecnologías. Baste decir que algunas de estas, como el Big data, el Internet de las cosas, la IA, la Impresión 3D, entre otras, ya están generando la Cuarta Revolución Industrial.

Trabajos sin futuro o ejemplo de profesiones que tenderán a desaparecer

Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia” Arthur C. Clarke

Personal jurídico

La inteligencia artificial ya realiza trabajos como búsqueda de datos electrónicos, evaluación de contratos e incluso hace diligencias de auditoría. Por eso, no hay dudas de que su uso se extenderá en esta área.

Así lo indica un informe de Deloitte Insight, según el cual el 39% de los empleos de este sector estará automatizado para 2020. Y es que, ¿qué tan difícil puede ser para un robot revisar documentos y buscar y ordenar información de casos legales? Pues todo lo contrario, se trata de un trabajo 100% asumible por la IA.

Personal obrero

Avances tecnológicos como la robótica, la inteligencia artificial y la impresión 3D ya están marcando la hoja de ruta de los nuevos procesos de producción, fabricación y construcción. Un ejemplo de esto es el sistema SAM, un robot albañil capaz de colocar ladrillos tres veces más rápido que un obrero humano. Pero este sería solo un pequeño ejemplo, si queremos hablar de construcción de muros.

Con la tecnología de impresión 3D, la automatización de la construcción llegará a niveles de ficción. Un ejemplo es la empresa D-Shape, la cual desarrolló una impresora capaz de imprimir cualquier estructura que entre en un área cúbica de seis metros por lado. Así, la máquina podrá producir desde pequeños puentes, hasta estatuas, columnas y piletas.

Personal médico

En películas como “Trascender” (2014), vimos todo el potencial que puede desarrollar la nanotecnología en los procesos de restauración de células y tejidos humanos dañados. Si bien se trata de un film de ficción, en lo personal pienso que se trata de producciones que anticipan un futuro del cual ya podemos notar las primeras señales.

En la actualidad, algunos tipos de robots ya están siendo usados en la medicina. Por ejemplo, algunas instituciones de salud ya usan sistemas para la detección del cáncer, y ya se vislumbra el uso de robots para realizar diagnósticos y practicar algunas cirugías. Por favor, atentos con las profesiones sin futuro que salen de aquí.

Contadores y relacionados

Y es que, ¿Existirá competencia más natural para una máquina que sacar cuentas, y por esta vía, realizar balances, calcular ganancias y pérdidas y mantener inventarios? ¿Acaso no existen ya aplicaciones que hacen este tipo de trabajo con total garantía?

Respecto al análisis financiero, si bien la experiencia y la intuición de un analista veterano parece difícil de sustituir, es cierto también que la IA es más eficiente cuando se trata de detectar tendencias.

Redactores de informes

Si las máquinas inteligentes ya se encargan del análisis financiero y la evaluación de los contratos, ¿resulta difícil pensar que estas impriman un informe del trabajo realizado y hasta libre de errores de ortografía?

Otra cosa sería, eso sí, los escritores de ficción, los narradores, poetas y, por supuesto, los copywriters.

Camioneros

De acuerdo a las predicciones realizadas, dentro de una década un tercio de todos los camiones existentes no necesitarán conductor. De un lado, solo en Estados Unidos hay alrededor de 3,5 millones de conductores de camiones; de otro, el propósito de la empresa Otto Motors, fundada por ex empleados de Google expertos en inteligencia artificial es jubilar anticipadamente a los choferes humanos, quienes tendrán que reinventarse laboralmente.

Vendedores

A medida que crece, se especializa y perfecciona el e-commerce, pareciera que la figura del vendedor va sobrando en la ecuación. Vivimos la época de las compras online y las automatizaciones de procesos, y un ejemplo ideal y reciente de esta tendencia es la nueva tienda Zara inaugurada el pasado enero en las afueras de Londres.

Se trata de una tienda física, donde sin embargo las compras se hacen online a través de su web. Así, la tienda como tal queda reducida a una vitrina para que los clientes vean los productos antes de decidir hacer clic, y retirar su compra en la misma tienda.

Y como puedes imaginarte, es una tienda híbrida que no necesita de probadores ni de cajas tradicionales para comprar. Como ya lo ves, esto significa: adiós vendedores, adiós personal de caja.

Ahora sí: ¿Cuáles son las profesiones del futuro?

Llegamos a la razón de ser de este artículo, que ya se ha hecho algo largo, así que vamos a por las profesiones más demandadas de la actualidad y que no dudo en calificar como profesiones con futuro.

Como verás, son especialidades relacionadas con la informática, la robótica y afines:

– Back End / Front End.

– Programador App para móviles

– Desarrollador de soluciones Big Data

– Especialista en Ciberseguridad (Hacker)

– Especialista Agile / Scrum

– Cloud Computing

– Especialista en experiencias de usuario (UX)

– Robótica

– Programador HTML5

Cyber-seguridad-profesiones-del-futuro

¿Interesante no? Veamos ahora cuáles son las profesiones del futuro según el Informe de Davos citado al principio.

Aquí veremos algunos oficios planteados en términos un tanto generales:

– Negocios, finanzas y dinero

– Ventas

– Arquitectura e ingeniería

– Informática y matemáticas

– Manejo de la información y análisis de datos (big data)

Roberto Menéndez, CEO Digital del Grupo ADD, es un poco más específico al hablar de las profesiones emergentes:

– Data Scientist / Especialista en Big Data

– Nanomédico

– Técnico en nanobots

– Growth Hacker

– Ciberabogado

– Desarrollador de aplicaciones móviles

– Desarrollador de aplicaciones realidad virtual

– Técnico en impresión 3D

– Diseñador de órganos 3D

– Chef de Impresión 3D

– Arquitectura BIM

– Diseñador de UI/UX

– Operario de robots

– Jefe de e-CRM

Como puedes ver, si bien es verdad que por un lado los camioneros, contadores, vendedores y cajeros de tiendas, entre otros, ya deben ir pensando en reinventarse para lo que viene, de otro lado podemos ver con claridad el panorama que están abriendo estas nuevas tecnologías y las nuevas profesiones que nacen de estas.

Por ejemplo, respecto a la impresión 3D, resulta evidente que sus posibilidades dan para mucho más. Tanto, que solo en ésta área podemos aventurarnos a imaginar qué profesiones del futuro no existen todavía, pero cuya creación es inminente. Y no hablemos de las aplicaciones ilimitadas que tendrá la Inteligencia Artificial, o el inmenso campo abierto para los copywriters en el nuevo universo de los negocios online.

Por eso me pareció algo extraño que no se mencione por ningún lado el universo profesional y de negocios que está abriendo el flamante mundo de las criptomonedas y particularmente la tecnología blockchain, la cual apenas está asomando el potencial gigantesco que tiene en su aplicación en diversos sectores. ¿Quién duda hoy que esta tecnología y sus expertos ya forman parte del contingente de los profesionales del futuro?

En este punto puede que te haya surgido una duda importante, ¿qué puedo hacer para subirme a esta ola?
Vamos a ello.

Cómo prepararse para las profesiones del futuro: ¿subirte a la ola o dejarte revolcar por ella?

Para subirnos a la ola sin parecer un surfista novato en una playa australiana podemos hacer muchas cosas. Antes de ir a ello, me gustaría ofrecerte estas claves orientadoras:

1- No veas a las máquinas como enemigas: durante la primera Revolución Industrial hubo un período en que la gente sin trabajo se organizaba para destruir a las máquinas, porque las consideraban las responsables de su situación de paro. Pero si la historia ha demostrado algo, es que cada cambio tecnológico hace obsoletas algunas ocupaciones al tiempo que crea otras nuevas.

2- Toda crisis está llena de oportunidades: antes de sentir pesimismo, temor o preocupación por el auge de los trabajos del futuro, date cuenta de que no es primera vez que los cambios tecnológicos propician este tipo de crisis-transformación en la sociedad y que lo mejor que puedes hacer es verlo como un desafío para dar tu salto cuántico, tanto personal como profesional.

3- La época que se abre requiere de una gran creatividad, y lo mejor de las capacidades creativas de nosotros los seres humanos apenas se vislumbran en el horizonte. A medida que salimos de la época hiper-racional cartesiana del “pienso, luego existo” (supresión de lo femenino), estaremos reactivando nuestro hemisferio cerebral derecho, el de la intuición y la imaginación.

En ésta área no hay máquina que pueda competir con un ser humano, quien de otro lado es una maquinaria perfecta (la reunión de todas las ingenierías en una sola criatura). Somos seres creativos y poderosos, con capacidad para sentir empatía y dotados de imaginación. De esta manera, antes de sentirte desplazado por un robot, despierta al tremendo potencial que tienes y empieza a usarlo.

Cómo prepararse o cómo darle la bienvenida a las profesiones con futuro desde hoy

1- Elevar nuestra vibración y fomentar nuestro desarrollo personal: el mundo está como acelerado y todo parece cambiar más rápido del tiempo que tenemos para leer sobre el tema. Por eso, para adaptarnos efectivamente a estos cambios y convertirnos en embajadores del nuevo mundo y no en dolientes del viejo, es clave que fomentemos nuestro desarrollo personal. Y al elevar nuestra frecuencia vibratoria estaremos afinando nuestra percepción, desarrollando nuestra cultura emocional y aumentando nuestras capacidades creativas.

2- Formación permanente: para incursionar y desarrollarte en la nueva economía del conocimiento es necesario aprender constantemente. Aquí las palabras clave son formación, conocimiento y especialización. En el mundo que se viene la gente no necesita acumuladores de títulos, necesita resultados, solución a sus problemas, respuesta a sus necesidades. Esto significa, que para destacar en el mar de personas con talento tendrás que convertirte en un experto en tu tema y, por tanto, desarrollar tu marca personal y crear tu plataforma de experto.

3- Investigación: para adaptarse a los cambios, acceder a la información pertinente y formarse adecuadamente es necesario investigar, estar conectado con las nuevas tendencias para poder así anticipar futuros. Esta actividad requiere de disciplina y enfoque, rigurosidad y dedicación. Y si esto suena como a trabajo duro, puedo decirte que cuando inviertes tu energía y tiempo investigando sobre los temas que te apasionan, todo fluye con armonía y naturalidad. Eso sí, procura no clavarte en la pantalla del ordenador y procura levantarte cada media hora para moverte y estirarte.

4- Diversificación, reinvención: vivimos en la era del talento, y probablemente este sea el mejor momento para darte cuenta de que puedes dedicarte a otras cosas distintas a la carrera que estudiaste. Puedes seguir haciendo lo que estás haciendo. Puedes empezar a hacer algo que siempre quisiste hacer, o lanzarte en un proyecto haciendo aquello para lo siempre has tenido talento. Puedes hacer lo que quieras, pero no te convendrá para nada estancarte en una sola cosa y, menos aún, si ya no te gusta ni tiene propósito ni te apasiona.

Esto significa que cuando lo decidas podrás reinventarte, redescubrirte, superarte, soltar lastres y empezar a hacer algo diferente y más satisfactorio con tu energía vital. Puede que emprendas un viaje, te sientes a escribir, crees un blog personal y, finalmente, te conviertas en emprendedor digital.

Reflexión final: buscando la felicidad como agricultor de cercanías

¿Qué qué? ¿Tanto hablar de las profesiones del futuro para que cierres diciendo que tengo que convertirme en eso? Digamos que te sacaste un título en agronomía o en agroecología. Una de las tendencias más importantes actualmente es la búsqueda de una alimentación sana y ecológica. Si a esto sumamos los cambios climáticos y la hiper-aglomeración en las grandes ciudades, surge una necesidad que debe ser suplida por un nuevo profesional: el agricultor de cercanías.

Se trata de un profesional especializado en la producción de alimentos de calidad en la gran ciudad, capaz de instalar huertos verticales en los grandes edificios, entre otras bondades. Con seguridad tus conocimientos como ingeniero agrónomo te van a servir, pero si quieres entrar por la puerta grande de los trabajos del futuro tendrás que hacer un esfuerzo por incorporar nuevos conocimientos y especializarte en ésta área. De esta manera, estarás brindando un servicio importante a la comunidad y abriendo las puertas del futuro y la prosperidad.

Y es que, ¿nunca te pareció algo absurdo que el mundo del trabajo fuera algo así como un mal necesario? Hace treinta años tener un trabajo que odias, con un jefe que odias por una paga mediocre parecía parte del paisaje. Eso es precisamente lo que está cambiando. Conseguir satisfacción, realización y el lifestyle con tu actividad productiva ahora es posible. ¿Listo para subirte a la ola?

Y tú, ¿qué dices? ¿Crees que en cinco años aparecerán ocupaciones que no existen hoy? ¿Realizas alguna labor que consideres un empleo del futuro?

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Amaury González

Emprendedor, copywriter y coach numerológico. En este espacio comparto información y conocimiento sobre desarrollo personal, tendencias, espiritualidad, emprendimiento, evolución y realización. Estaría encantado de ayudar a conocerte mejor y a triunfar con tu emprendimiento. Esta es mi fórmula: cambio personal + emprendimiento = abundancia, realización y libertad. Mi divisa: “proyéctate a tu mejor futuro”.

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